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jueves, 26 de noviembre de 2015

EL RUGBY, OTRA VÍCTIMA DEL TERROR

Claudio Gómez junto a Claudio Morresi, hablaron sobre sus libros y el deporte en general. La charla se dio en el marco del 3º Congreso de Periodismo Deportivo de la UNLP.

Llegan en la tarde de la primera jornada, sonrientes y con rostros cálidos al auditorio del edificio principal de la ex ESMA, sala Mabel Gutiérrez, los periodistas llamados a formar parte del panel “deporte y derechos humanos”. Junto a la moderación del Director de la carrera de Periodismo Deportivo, Andrés López, quien los saluda, toman asiento y todo se encuentra listo para abrir paso al diálogo con el alumnado.  

El moderador comienza agradeciéndoles a todos los presentes, tanto a los autores como al resto del público. Cede la palabra, entonces, y es Gómez quien afirma estar muy agradecido, feliz y conmovido de formar parte del encuentro. Dice que su libro, “Maten al Rugbier”, trata sobre 20 jugadores, de un mismo club, detenidos-desaparecidos en la dictadura. “Son veinte historias conmovedoras, donde el rugby solamente sirve de nexo entre las mismas, lo que importa es hacerlas de conocimiento público para que todos tengan acceso a un fragmento histórico que día a día necesitamos reconstruir” afirma. A tono con sus palabras iniciales, se lo nota distendido y con ganas de hablar. De hecho es el que más dialoga con los alumnos y mayor espacio ocupó, en términos figurativos, al tomar la palabra.


El libro, a su vez, contó con la colaboración de Gustavo Veiga. El disparador fue una publicación en Perfil para un nuevo aniversario del 24/03.
Entre las historias más desgarradoras se encuentran, por ejemplo, la de un hombre que no recuerda el día que los militares buscaron a su hermano rugbier; una niña de 2 años que inventó recuerdos para tener presente a sus padres o la de una madre que siguió pagando por años la cuota de su hijo en La Plata Rugby Club.
Mientras que el libro de Morresi, “Tirando Paredes”, narra la historia, desde inferiores hasta el debut en primera, de dos jóvenes en un contexto social como el de la última dictadura. Sostiene que es un placer poder compartir este relato y que la forma de contarlo es siempre desde un profundo respeto y a mucha conciencia. 
En ambos casos, los periodistas se centran en que el eje de sus libros pasa no sólo por la memoria sino también por el compromiso de marcar siempre una mirada crítica respecto al tema del deporte como una víctima más del terrorismo de estado.

Por su parte, Morresi hace especial mención a lo que le genera el espacio memoria y DD.HH. el cual le trae infinidad de recuerdos y lo sensibiliza de forma especial. A su vez, dice que la manera en que encaró la novela tiene como lógica no centrarse en palabras tales como tortura y muerte sino que apunta a otro lugar. “Quizás a despertar algún sentimiento más allá del dolo propio de esa época” añade. 

A tenor de lo anteriormente expuesto, Gómez sostiene que la investigación de esas 20 historias, la cual le demandara 2 años, no debe medirse únicamente en términos periodísticos o informativos sino que hay una parte sentimental fuerte e íntimamente ligada a cada deportista. Asimismo, aclara: “al comenzar la investigación me conecté con los familiares cuyas vivencias, tan interesantes como intensas, me hicieron cambiar la forma de encarar el libro”.

Remarca que el fin último es que la gente se interiorice sobre historias que en ningún momento hubieran llamado su atención. Es decir, despertar el interés de la mayor cantidad de público posible.  “Con el convencimiento, claro esta, de que una puerta abra otra y comiencen a ver la luz hechos que durante años merodearon entre el olvido y la desesperanza” agrega. 

El libro parece haber obtenido el objetivo buscado. Ya que, por ejemplo, en Rosario varias organizaciones comenzaron con la búsqueda de información respecto al tema.

Claudio en plena interacción con los estudiantes (Foto: sitio web http://perio.unlp.edu.ar)
Manifiesta que con cada una de las investigaciones se fue encontrando diversas cuestiones sumamente emotivas. “Se trata de jóvenes que en aquellos tiempos apostaron  a un futuro y le pusieron el cuerpo. En resumidas cuentas, intentaron hacer realidad sus sueños y convicciones. Desgraciadamente, dichos sueños se vieron truncos. Lo bueno es que hoy por hoy, aquellas esperanzas parecen haber renacido y no parecen tan lejanas. Ya no es una fantasía” sostiene.

Apesadumbrado, recuerda que hubo varios momentos tristes y de emociones contenidas durante la confección del libro. “A lo mejor sería injusto recordar solo uno, porque todos te llegan. Sin dudas el día que hablé con la madre de Jorge Moura, quedará siempre en mi memoria. Sentí su pérdida tan cercana que no existen palabras para describirlo”.

Se muestra interesado en destacar que dio prioridad a la historia de los familiares y sus respectivos entornos, con el propósito de contar que en la actualidad hay historias que persisten. Historias que siguen atrás de cada uno de los deportistas, marcadas a fuego por un irremediable deseo de verdad y justicia. Con la memoria vigente y el amor intacto.  “La clave del libro esta, creo yo, en haberle dado igual importancia al qué y al cómo”.

Actualmente en La Plata hay 31 rugbiers desaparecidos, once de otro club. Fue una de las ciudades que más padeció los años setenta.

Gracias a la notable capacidad de análisis de ambos invitados, la charla se torna amena y los alumnos comienzan a realizar preguntas. Los periodistas responden concretamente y tratan de no extenderse. Con suficiencia se explayan sobre la temática propuesta. Abordan, sin problemas, cada uno de los tópicos. El tiempo, esta vez, no es tirano y deja satisfechos a todos. Cada pregunta es respondida y ambos hacen hincapié en que el deporte debe ser comprendido como una práctica de desarrollo social más que como un simple juego. Donde la inclusión y respeto deben ser pilares fundamentales. 

Sin embargo, advierten que el compromiso no debe asumirse solo desde el lado del Estado sino que es imprescindible la participación popular y masiva. Resaltan, como insoslayable, la encomienda  que representa el sostenimiento de una memoria colectiva permanente y constante, duradera. No hacen menciones categóricas sobre a quiénes les cabe mayor o menor grado de responsabilidad respecto a este tema, sino que intentan demostrar en lo abarcativo de generar conciencia a diario sobre una de las etapas más oscuras de Argentina.

En todo caso, la presentación de ambos libros, aunque con particularidades propias de sus respectivos autores, tienen una misma esencia e incluso un idéntico fin. El mismo pasa, básicamente, por despertar el interés en la parte del público que aún se encuentra ajeno o indiferente a estos temas, pues se trata de algo que interpela a todos ya se directa como indirectamente.

Como cierre, pretenden dejar al público presente algún tipo de reflexión en razón de que ambos toman a la desinformación y el olvido como puntos a corregir.

Más detalles del libro (Ver aquí)

Por Mateo Breglia

viernes, 20 de noviembre de 2015

PARA VOS, ATLETA

El 8 de noviembre en Morón se llevó a cabo la tradicional maratón en memoria de Miguel Sánchez, deportista desaparecido en la dictadura cívico-militar.

Unas 400 personas participaron de la actividad

Ya es domingo, amanece en el oeste del Gran Buenos Aires y se respira un clima de alegría que se mezcla con la nostalgia que describen las pancartas “Memoria, verdad y justicia”. La plaza ubicada en pleno centro de Morón, más específicamente en el cruce de las calles Belgrano y Buen Viaje, de a poco se va llenando de deportistas que se acercaron para participar una nueva edición de la Carrera de Miguel. Un homenaje que se hace desde el 2001 en distintos puntos del país, cuyo objetivo es recordar a Miguel Benancio Sánchez, quien nació el 6 de noviembre de 1952 en Tucumán y fue secuestrado durante la última dictadura militar en el año 1978. 

El nombre del oriundo del Jardín de la República se refleja en el punto de partida de la maratón y se ve inscripto en cada remera de los competidores. Son las 8 am y las campanas de la Catedral suenan para dar comienzo al primer rito sagrado dominical, mientras afuera ciento de personas esperaban por la apertura del evento. Falta una hora y ya empiezan los trabajos de precalentamiento de lo que será una prueba atlética de 5 kilómetros por el municipio. Algunos ya se conocen de otros lugares, por eso se saludan cálidamente y aprovechan el tiempo restante para dedicarse unas palabras.

No sólo los participantes dan el presente, se suman a ellos varias familias en apoyo, niños que se animan a competir y vecinos de la zona. El ambiente va tomando color para lo que será una buena jornada que no olvida el pasado oscuro que supo transitar nuestro país. 

Eso es sumamente valorable en la sociedad, 39 años pasaron del Golpe de Estado que estableció la etapa más sangrienta y terrorífica de la nación, a pesar de este lapso la gente no hace vista gorda y apoya cada homenaje que hace que los deportistas desaparecidos estén más presentes que nunca. Se demuestra en la cara de los más jóvenes que no vivieron en aquél momento, se nota un entusiasmo por conocer la historia y por defender los derechos humanos de la ciudadanía. Para ello, miembros de la Dirección Deportiva de Morón entregan volantes con un breve resumen de lo acontecido y explican qué se celebra en el día de hoy. 

A falta de quince minutos de la larga, el presentador del evento, Federico Flaquer, toma el micrófono y anuncia que se hará una rutina de calentamiento con la profesora Natalia Blanco. “Vayan acercándose a la diosa de rojo que está levantando las manos”, dice el animador, mientras se congrega la muchedumbre alrededor de la personal trainner. Trabajos aeróbicos y de elongación se llevan a cabo en cuestión de tres minutos al ritmo de una música bien fitness. Se torna muy entretenida la clase, los que no corren aprovechan para bailar y prepararse unos mates bajo un sol que luce radiante. A todo esto el reloj, ubicado en el frente de la Municipalidad, marcan las 9:00 y el llamado por los parlantes indica que ya está todo listo para el comienzo.

Calentamiento previo a la carrera
Es la tercera edición que se lleva a cabo en la localidad del conurbano, de manera muy organizada y con una congregación cada vez mayor. La primera se desarrolló el 24 de noviembre de 2013 con el apoyo de la Secretaría de Deportes de la Nación, la Unión de Clubes del Oeste y el Foro Mercosur Latinoamericano. Aquella vez el podio fue completado por Fabián Manrique (16’25’’), Oscar Cortinez (16’43’’) y Alan Melin (16’57’’) en la categoría masculina. En el plano femenino, el primer lugar fue para Aylin Coulton (20’24’’), el segundo para Yamila Sotelo (20’41’’) y el tercero para Stefanía Nadal (21’05’’).

Al año siguiente, más precisamente, el 2 de noviembre se disputó la segunda prueba atlética en la que estuvo presente Elvira Sánchez, hermana del deportista desaparecido. Los ganadores fueron Fabián Manrique (15´54”), Juan Pereyra (16´29”) y Daniel Serpone (16´3”). En tanto en mujeres el primer lugar fue para Yamila Rodriguez (19´59”), segunda ubicación para Anahí Villahermosa (21´39”) y tercera finalizó María Eugenia Lobo (21´54”).

Todos los participantes se colocan debajo del primer arco inflable de color rojo, a la espera de la orden para poder largar. El punto de llegada se ubica cinco metros adelante, señalado por el segundo arco inflable de color azul. El camino a recorrer se encuentra totalmente señalizado, agentes de tránsito despliegan un gran operativo en las calles y se podrá contar con la asistencia de profesores de educación física durante el trayecto. Flaquer advierte que los niños deben largar desde atrás y en ningún momento podrán adelantarse, para así evitar cualquier tipo de accidentes. Martín Scharples, un atleta con movilidad reducida, es el primero en partir. El conteo dice que en diez segundos se pone en marcha la Carrera de Miguel, el reloj ahora marca las 9:08 y realmente se vive un clima festivo. 3, 2, 1 y alrededor de 400 personas largan por tercera vez en Morón. 


Amigos, padres, hermanos, parejas, hijos, alientan a más no poder a los maratónicos. Mucha sonrisa y mucha emoción se dibujan en los rostros a medida que van pasando en busca de los cinco kilómetros que los depositarán nuevamente en la plaza. La sirena de la ambulancia los seguirá hasta el final y los puestos de hidratación, cada un kilómetro, estarán a disposición para refrescar una mañana bastante calurosa. Mientras se alejaban, los que se quedaron aprovecharon para seguir con el desayuno bajo los árboles y para visitar algunos locales de ropa deportiva que se montaron en las veredas. En la puerta del edificio municipal se despliega un gran cartel que dice: Asociación “La carrera de Miguel”. Directivos municipales y el ex secretario de deportes Claudio Morresi, dialogan al mismo tiempo que van preparando el lugar en donde se realizará la premiación y el acto de cierre.

Entrada de la Municipalidad de Morón
Diez minutos de competencia transcurrieron y por el momento no hay señales de que lleguen los primeros participantes. Desde la Catedral se observa a los religiosos que salen de la misa y con curiosidad se suman al evento. Cruzan hasta la zona del mástil y leen con atención cada bandera en alusión a los desaparecidos. Justamente frente a la bandera se halla una placa con los nombres de todas las víctimas  de la dictadura correspondientes a la localidad. El clásico telón que reza “Nunca Más” no podía faltar.

Algunos Institutos de Educación Física  aprovechan la ocasión para promocionarse y dar a conocer nuevas apuestas atléticas que se darán hasta fin de año. A más de uno le interesó la propuesta de prenderse a una maratón. Ahora sí, se escuchan los silbidos y se visualizan los gestos que alertan la presencia de los que serán los ganadores. 

Homenaje a los desaparecidos
El primero en cruzar la meta es Juan Cruz Suárez con un tiempo de 16 minutos y 12 segundos. Lo acompañan Alan Meida y Tomás Frías (16’ 24’’ y 16’28’’ respectivamente). En cambio, la primer mujer en llegar al arco azul es Amaral Rodríguez (19’44’’ récord femenino), totalmente extenuada pero con la felicidad de haber establecido una marca, por el momento, insuperable. Sus escoltas se presentaron un ratito más tarde, Natalia Pisman un minuto y diecisiete segundos después y Cecilia Cernádas que registró 21 minutos y 46 segundos. Sin embargo, la llegada que todos deseaban era la de Martín, esos últimos cincuenta metros hasta la línea final se acompañó con una lluvia de aplausos al gran esfuerzo y coraje demostrado. Una vez hidratados y luego de recibir los saludos, los ganadores se acercan al podio.

Ahora el tiempo marca que son las 9:54 de una mañana que se pasó “corriendo”, por no decir volando. Las campanas suenan para invitar a la comunidad a una nueva misa, la calle queda desierta y el foco de atención se pone en la puerta del municipio. El encargado de la Dirección Deportiva de Morón, Juan Sala, toma la voz para ofrecer unas palabras a quienes acudieron a esta edición y da lugar a Morresi para la entrega de medallas.

Concluida la coronación se le pide a Martín Sharples que ponga el cierre que se merece esta ceremonia. “Hoy había cinco carreras, me decidí por esta ya que estoy muy identificado con este barrio. Pero principalmente me pega mucho la historia de Miguel, un joven que se dedicó al máximo al deporte y que por pensar distinto se lo privó de su libertad”, expresa mirando al cielo. Agradece al gobierno por las políticas públicas implementadas en memoria de los desaparecidos y señala la bandera que se encuentra a su derecha haciendo referencia a que el miedo NUNCA MÁS debe someter a este país tan hermoso. 

Imágenes de la entrega de medallas:

Categoría masculina

Mención especial para Martín Sharples

Categoría femenina